Ahorita que leía la nota sobre Aldous Huxley en Tecate recherché que en 1962 yo era un parvulito en la primaria del Instituto Progreso de la Colonia Cacho. Malditas monjas, nos ponían a ver películas de lavado de cerebro. Una sobre el calor de las llamas del infierno, así que pórtense bien, si nooo....llegué azorado y le platiqué a mi papá, quien me dijo no les creas, no les creas. Si la religión no es para sufrir...
Hubo otro documental que nos pusieron sobre las atrocidades que por esos tiempos supuestamente estaban cometiendo Fidel Castro y el Che Guevara y sus compinches allá en Cuba. Fusilamientos y otras cosas. Te juro que el chamuco y los comunistas hacían que me cagara de miedo. Textualmente y como lo oyes. Tuve una época como a los siete años de edad, que me cagaba en los calzones. Muchas décadas después la sicóloga me diría que esto se debió a las crueldades que tuvo para conmigo la madrastra que me tocó. Copro-quiensabequé, una enfermedad mental. A lo mejor fue por la combinayshon de las two things.
Había una monja malvada que nos decía que tenía un aparato con el cual nos podía observar cuando estábamos fuera del horario de clases; en la casa, o jugando en la calle, y yo me la creía. Luego a esta misma vieja me la toparía el año siguiente en el Instituto Villafontana de Mexicali! Ahi de veras pensé que me andaba siguiendo con su pinche aparatito...
Yo estaba entre los traviesos, así que era normal que me dieran de reglazos en las manos, o que me hicieran hacer "la sillita de oro"; un castigo en el cual tenías que recargarte contra la pared en posición de estar sentado como en una silla invisible. Esto lograba que a los pocos minutos se te cansaran los músculos de las piernas, pero tenías que seguir allí inmóvil hasta que lloraras.
En primer grado, cuando me estaban enseñando a escribir -- soy zurdo -- trataba de escribir con la mano izquierda, pero la monja a cargo me cambiaba el lápiz a la mano derecha, que porque la izquierda 'era del demonio'. Mi papá se dió cuenta y fue a hablar muy seriamente con la directora. Luego dejaron de molestarme por eso.
No fue si no hasta el sexto de primaria que por fin me cambiaron a una escuela laica, la María Castro Valenzuela, operada por una directora lesbiana muy obesa, "La Chikis", le decían, creo. No: le decían "La Beba", y tenía a su novia y mano derecha, La Quiensabequién. No me acuerdo.Vivían juntas como a tres casas de mi casa en la Calle Paris. Pero estas mujeres no eran de ningún modo mala onda, y el profe que teníamos en el salón era super-buena onda. Hasta empecé a sacar buenas calificaciones.
Hubo un concurso de ortografía, y yo quedé en segundo lugar. Me ganó la Marugenia, una chica que vivía en la calle de atrás, justamente frente a la escuela. Ella era la más genia ( sí, ya se... ) y aplicada, y tras su bella piel morena yo andaba que cacheteaba el pavimento. Nunca me peló. Snif. Recuerdo que iba a su casa con el pretexto de enseñarle a su hermanito los pocos acordes de guitarra que me sabía, pero la pinche Maru encerrada en su recámara nunca dio la cara. Mucho menos las destas.
El profe de sexto fue como una brisa fresca de laicismo, cultura, arte, y hasta esoterismo. Que los grandes misterios del Fulcanelli y no se qué... al rato ya andaba yo dibujando pentagramas.
Bueno, empecé a leer "Los Supermachos", de Rius, quien me influenció no poco, y quien fue el que dijo, o uno de sus personajes dibujados dijo, que la biblia era un cuento. Que muy bonito, pero cuento al fin. No pos ya yo, pinches monjas chinguen a su madre y arriba la hoz y el martillo. Me consideré socialista desde los doce hasta como los 35 años de edad, cuando cayó el muro de Berlín. Die Mauer. Muy de 'Viva El Ché', yo. Y todos los demás deste, ora sí que 'íconos' ( con todo y lo que aborrezco este calificativo tan de moda últimamente ) Siqueiros y Diego Rivera y su Frida Sufrida.Y los que tu digas y mandes. La Tania de Alemania muerta en Bolivia. Ho Chi Minh e In HoTep. Los hermanos Flores Magón y los Allman Brothers.
Ahora todo lo que traiga tufo izquierdoso me da hueva, aunque les sigo teniendo un odio visceral a los ricos, a los arribistas y a los destos otros, hombre...a los... y me siento agusto entre el pueblo. En los camiones con la gente, siempre y cuando no vengan escuchando La Invasora.. Aunque me confundan con gabacho, en el sobrerruedas soy feliz. Nadamenos hoy me traje unos pants del tianguis de la Pancho Villa.
Siempre me ha gustado entrar a una iglesia desierta. Ir a misa me da flojera: Nos sentamos. Nos paramos. Nos hincamos y santiguamos: porlaseñaldelsantacruzdenuestrosenemigoslibranosseñordiosnuestrootrvezenelnombredelpadredelhijoydelespíritusanto Ahuuúm. Zzzzzzz..... .
Mi abuela era espiritista cristiana. A mi apá no lo bautizaron, pero en una del últimas conversaciones que tuve con la tía Pita me dijo que a ella sí la bautizaron. En Madrid, que fue donde por azares del destino nació. Pero los mochos, los de adeveras mochos como los que hay allá en Guadalajara y en el Bajío me dan risa. No, - ja ja ja.
Lo que sí, es que soy Guadalupano ferviente. Al fín la Virgen de Guadalupe se le apareció al indio Juan Diego, no al Arzobispo. Se le apareció al Juandieguito con un recado urgente para el Arzo: " ve y dile a aquél hijo de tal que quiero un templo en el Cerro del Tepeyac". Es mas fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre al cielo. Allá estará el San Pedro en el zaguán esperándolos con un garrote.
En resumidas cuentas y pa'cabar pronto, soy mal católico. Apenitas y pertenezco al club. Pero es la religión de mis ancestros, y en honor a ellos es que etc etc per secula seculorum y colorín colorado amén.
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